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Misterios y dudas al entorno de il piú bel nome. Por Oriol Pérez Treviño

Jueves, 4 de agosto de 2022

Vivimos dispersos en muchos imperios. Demasiados. Uno de los más habituales de vivir es el del imperio de la superficialidad que va asociado, intrínsecamente, al de la desmemoria. Y mucho creo que esta desmemoria va vinculada también al imperio de la obsolescencia programada en todos y cada uno de nosotros y que parece obedecer a dictámenes que nos pueden parecer increíbles. Es obvio que si nos decidimos a recordar, posiblemente, nos puede acabar pasando que todo aquello que observemos en la superficie lo acabemos vinculando a sustratos del pasado. Y también puede provocar que el conocimiento implícito de este pasado pueda llegar a crear conciencia de muchas clases: histórica, social, política, cultural… Pero no. Hoy ya sabemos que la cosa va en todo momento de eventos y de actualidad faltados siempre de este vínculo con el pasado y con una tradición. Por eso, progresivamente, a excepción de algunas excepciones que confirman la regla, somos colectivamente incapaces de ligar la fecha del día con la de un pasado. ¿Cuántos somos los que nos interesamos por la mañana por aquello que sucedió tal día como hoy? Hoy, día 3 de agosto, mientras escribo, no puedo dejar de escuchar a Nino Bravo ya que nació un día como el de hoy de 1944. O de recordar cómo un 3 de agosto de 1936 fue cuando el atleta de color Jesse Owens ganaba la primera medalla en los Juegos Olímpicos de Berlín ante un angustiado Adolf Hitler que veía cómo sus teorías racistas y supramacistas hacían aguas….

Fue un 2 de agosto de 1708 cuando en la Llotja de Mar de Barcelona se estrenó la ópera Il piú bel nome (1708) de Antonio Caldara (1670-1736). Tradicionalmente se le ha considerado como la primera ópera representada en Barcelona y en Catalunya. Fue por este motivo que, hace ya varios años, junto al violinista y director Emilio Moreno, nos embarcamos en una aventura musical como fue la de recuperar y grabar este título operístico de Caldara. Pude estar junto a Moreno y al servicio de la causa patrimonial musical en tanto que, entonces, un servidor estaba al frente del Centre Robert Gerhard. Centro para la Promoción y Difusión de Patrimonio Musical Catalán. Un centro del que tener que hablar hoy hace sentir tanto dolor al articulista como también provoca un acto de crueldad hacia los responsables habidos desde entonces porque su labor ha brillado tanto por su inactividad como por un intento de suplir esta inactividad por un ejercicio ideológico de pseudointelectualidad que, en ocasiones, convierte al nefando Institut de Nova Història en una cátedra de Cambridge.

Pasados ​​varios años de aquella recuperación de Il piú bel nome, uno ha tenido la ocasión de profundizar un poco más en los diferentes títulos de ópera representados en la ciudad de Barcelona durante el período comprendido entre los años 1705 y 1711, que coincidió con el establecimiento en la ciudad de la Corte Real del Archiduque Carlos de Austria (1685-1740) en plena Guerra de Sucesión. Se trata de un momento muy especial en la historia de la música catalana e ibérica y que ha despertado especial interés en la musicología internacional. A pesar de este interés, todavía son muchas las dudas, los argumentos y contraargumentos que rodean unas óperas o títulos asociados al género operístico que, indudablemente, debemos comprender dentro de una tradición musical (la representación de óperas en la corte) adscrita, a partir de la segunda mitad del siglo XVII, en la Casa de los Habsburgo. Fue en el reinado de Leopoldo I de Habsburgo (1640-1705), padre del citado Archiduque, cuando empezó a ser habitual la representación de diferentes óperas italianas en la Corte de Viena, muy posiblemente por el espejismo que ejercía la Corte de Versalles y las representaciones de este género. Éstas eran interpretadas por miembros de la Hofkapelle (Capilla de la Corte).

Antonio Caldara

La mayoría de estos Kapellmeister de la Capilla de la Corte de Viena procedían de Italia. Nos lo demuestran nombres como los de Giovanni Valentini, Antonio Bertali, Giovanni Felice Sances, Antonio Draghi, Marco Antonio Ziani o Antonio Caldara. Los dos únicos Kapellmeister de procedencia no italiana fueron los austríacos Johann Heinrich Schmelzer y Johann Joseph Fux. Este hecho nos conduce a un concepto clave para comprender la temática de este artículo: como el gran impacto de la representación en Barcelona de títulos operísticos, vinculados con el Archiduque Carlos, permitió la entrada en la península Ibérica del llamado « estilo italiano», que acabó afectando a buena parte de la música del siglo XVIII.

 

Estas representaciones operísticas se solían celebrar en las festividades especiales a lo largo del año (aniversarios, onomásticas, fiestas especiales para los reyes y/o conmemoraciones ocasionales). Eran representaciones que, mayoritariamente, se alejaban de la representación de las óperas serias, como lo demuestran los subtítulos de género que encontramos: componimento da camera, componimento por musica, componimento pastorale eroico, componimento drammatico da cantarsi… En la Österreichische Nationalbibliothek (Viena) es donde se conservan la mayoría de estas obras que se encargaron a los compositores y libretistas (poetas) de la Corte de Viena.

 

Archiduque Carlos de Austria

Tradicionalmente, como hemos dicho, la historiografía ha señalado el componimento da camera per musica Il più bel nome (1708) como la primera ópera representada en Barcelona y en el Principado de Catalunya. Ésta, según estas fuentes musicológicas, se había representado en Barcelona el 2 de agosto del año 1708, con motivo del esposorio real del archiduque Carlos III con la princesa Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel.

Ahora bien, hay quien ha insistido en que, con los escasos datos históricos y de información que disponemos, no podemos asegurar, en absoluto, que Il più bel nome se representara con motivo de dicha bod, celebrada en la basílica de Santa Maria del Mar de Barcelona. Una primera e importante fuente de información la constituye la portada del manuscrito de Il più bel nome, donde podemos leer: «Su maestà cattólica Elisabetta Cristina, regina delle Spagne». Esto nos lleva a la constatación de un hecho sobre el que ninguna investigación musicológica ha incidido lo suficiente y que no puede pasarnos por alto: Isabel Cristina de Brunswick- Wolfenbüttel, nacida el 28 de agosto del año 1691 en Brunswick (la Baja Sajonia), era de confesión protestante y ésto le hizo rechazar, en un primer momento, las pretensiones de matrimonio de Carlos, puesto que le suponía su necesaria conversión al catolicismo. Esta conversión finalmente tuvo lugar el 1 de mayo de 1707 en Bamberg (Baviera), y esto nos hace pensar que para la primera celebración católica de su santo, siendo ya reina, se decidiera a celebrarlo con este componimento da camera per musica.

Sin embargo, que Il più bel nome se relaciona con su estancia en Barcelona y su matrimonio con el futuro emperador Carlos VI del Sacro Imperio Romano-germánico lo acreditan los siguientes hechos: primero, la dedicatoria «Su maestà cattólica Elisabetta Cristina, regina delle Spagne» (en una fecha posterior a su matrimonio con Carlos III cuando ya era, por tanto, “reina de las Españas”); segundo, la presencia entre los cinco personajes que aparecen en Il più bel nome de Ercole, es decir, de Hércules, que según la leyenda romana fue el fundador de Barcelona, ​​y tercero, algunos de los textos de sus números musicales.

 

A pesar de tener constancia de estos tres hechos, ninguno nos permite asegurar que Il più bel nome fuera el título que se interpretase al final de la boda. Pero sí sabemos que alguna que otra obra operística se interpretó forzosamente. En los dietarios de la Generalitat del año 1708 se deja constancia que, después de la boda, el día 2 de agosto de 1708: «acabats el besamans dels Comuns anaren Ses Magestats a veure una òpera italiana que es representaria en la casa de la Llotja del Mar» («finalizados el besamanos de los Comunes fueron Sus Majestades a ver una ópera italiana que se representaría en la casa de la Llotja del Mar»).

Rafael Figueró, en la página 28 de su Breve relación, explicita: «Después de estas funciones, pasaron Sus Majestades al anchuroso y dilatado salón de la Casa de la Lonja, donde se les sirvió con la plausible diversión de una gustosa ópera que se había compuesto ingeniosamente en asunto de las reales bodas, en metro italiano, de cuya fiesta también gozaron los excelentísimos señores embajadores del Imperio y Portugal en tribuna, la real familia, las señoras y nobleza, dando a todos un copioso refresco por orden de Su Majestad. Logró singulares aplausos de todo aquel real concurso la feliz ejecución de la obra, en cuyo fin volvieron a palacio Sus Majestades, donde vieron artificiosa máquina de unos fuegos que había prevenido sobre la casa de la Generalidad el excelentísimo y fidelísimo consistorio de la Diputación; con ellos feneció el día y entraron a cenar Sus Majestades al cuarto de la reina nuestra señora».

Si nos resulta difícil saber el título de esta ópera, así como el nombre de su compositor, también es complicado saber en qué espacio teatral tuvo lugar esta representación operística. Cogiendo el testimonio de Francesc de Castellví, parece que esta obra se estrenó en la Llotja de Mar, que estaba situada frente al Palacio Real. El añorado musicólogo Josep Dolcet apuntó, sin embargo, la posibilidad que la interpretación de ésta como otros títulos se celebrase en otros palacios de la ciudad, y también ha desestimado otros posibles espacios como la llamada Casa de les Comèdies.

Volviendo al marcado carácter mítico y alegórico de Il più bel nome, así como la reiterada insistencia en la «belleza del nombre», creemos, como apunta Andrea Sommer-Mathis, que la obra se celebró con motivo de la onomástica de la reina de 1708. No creemos en la posibilidad dada por el citado Sommer-Mathis que la fecha fuera el 4 de julio (Santa Isabel, reina de Portugal), ya que todavía no se habían celebrado la boda en Barcelona. Más bien nos aventuramos a pensar que fue o bien el 5 de noviembre (fecha apuntada por Dolcet) o el 19 de noviembre (Santa Isabel de Hungría).

De todas formas, Il più bel nome queda como excelso paradigma de una tipología de obras que se habían promovido desde la ciudad de Venecia, donde fueron comisionados los mejores compositores y libretistas de teatro de ópera en su época, entre los que cabe mencionar a Antonio Caldara, Francesco Gasparini, Apostolo Zeno y Pietro Pariati, que crearon dichos espectáculos operísticos. Y es que de hecho, la idea de interpretar una ópera con motivo de una boda nos lleva hasta los mismos orígenes del género operístico.

En la Florencia de finales del siglo XVI, el aristócrata Giovanni Bardi acogió en su palacio la Camerata Fiorentina, un círculo de intelectuales donde se conversaba sobre diferentes temas en torno a la literatura y la música. Uno de los debates que despertaba más apasionamento era si en las tragedias de la antigüedad clásica cantaba sólo el coro o todos su personajes. En 1600, al celebrarse la boda entre María de Médicis y Enrique IV de Francia y Navarra, se representó la ópera Euridice, de Jacopo Peri, que había sido uno de los participantes más activos, junto con Vincenzo Galilei, en el cometido de hacer nacer la ópera y, así, recrear las prácticas de la antigua tragedia clásica. Entre los asistentes a la Euridice de Peri estaba Claudio Monteverdi (1567-1643). Desde entonces, en las primeras óperas solía aparecer el personaje de Himeneo, dios mitológico del matrimonio.

Considerando la estrecha vinculación del mito de Himeneo con el matrimonio, creemos que la obra que se interpretó en agosto de 1708 en la Llotja de Mar fue, en realidad, L’Imeneo del propio Caldara, una obra de la que no hemos podido localizar su música. Pero sí conocemos su libreto, impreso, donde dice: L’Imeneo/ scherzo pastorale/ da recitarsi nelle nozze/della Cattolica Maestà/ di/ Carlo terzo/ monarca delle Spagne, &.c./ con/ la Serenissima/ Elisabetta Cristina/ principessa di Brunswich/ Vuolfenbvuttel. / In Barcellona 1708.

En el libreto no se especifica la autoría de la obra musical, pero no deja de sorprendernos como el propio Antonio Caldara, en 1727, creara para la Corte de Viena su Dramma por musica Imeneo con libreto de Apostolo Zeno, con quien desarrolló una amplia colaboración artística. Volviendo a L’Imeneo de Barcelona, resulta difícil aventurar quien podía haber sido el autor de la música. Sin embargo, conocemos el nombre del libretista, Alfesibeo Sebetio, seudónimo —según Josep Dolcet— de Giovanni Mario Crescimbeni.

La elección del tema de Himeneo, sin embargo, resulta de lo más arquetípica. Aparte de la vinculación de la temática con los propios orígenes del género operístico, cabe decir que para la boda del hermano del Archiduque Carlos, José I, con Wilhelmine Amalia de Brunswick-Lüneburg en 1699 se interpretó en Viena Imeneo triunfante de Carlo Agostino Badia (1672-1738).

En el caso de L’Imeneo de Barcelona nos encontramos con un libreto que presenta cinco personajes: Imeneo disfrazado de pastor Filis, Tirsi, Fileno, Favilla y un sátiro. Situada la acción en la nelle campagne di Barcellona, ​​tenemos bastantes argumentos para pensar que L’Imeneo pudiera ser, en efecto, la obra que se interpretó con motivo de la boda del archiduque Carlos. Y no, como siempre se ha dicho, La principesa filosofa

 

(Seguirá)

Oriol Pérez i Treviño

@Oriol676388017

 

MISTERIS I DUBTES A L’ENTORN DE IL PIÚ  BEL NOME

 

Dijous, 4 d’agost de 2022

 

Vivim dispersos en molts imperis. Massa. Un dels més habituals de viure és el de l’imperi de la superficialitat que va associat, intrínsecament, al de la desmemòria. I crec que aquesta desmemòria va vinculada també a l’imperi de l’obsolescència programada en tots i cadascun de nosaltres i que sembla obeir a dictàmens que ens poden semblar increïbles. És obvi que si ens decidim a recordar, possiblement, ens pot acabar passant que tot allò que observem a la superfície ho acabem vinculant a substrats del passat. I també pot fer que el coneixement implícit d’aquest passat pugui arribar a crear-nos consciència de moltes classes: històrica, social, política, cultural… Però no. Avui ja sabem que la cosa va sempre d’esdeveniments i d’actualitat mancats sempre d’aquest enllaç amb el passat i amb una tradició. Per això, progressivament, tret d’algunes excepcions que confirmen la regla, som col·lectivament incapaços de lligar la data del dia amb la d’un passat. Quants som els que ens interessem al matí per allò que va passar tal dia com avui? Avui, dia 3 d’agost, mentre escric, no puc estar d’escoltar a Nino Bravo ja que va néixer un dia com el d’avui de 1944. O de recordar com un 3 d’agost del 1936 va ser quan l’atleta de color Jesse Owens guanyava la primera medalla als Jocs Olímpics de Berlín davant un angoixat Adolf Hitler que veia com les seves teories racistes i supramacistes feien aigües pels descosits.

 

Va ser un 2 d’agost del 1708 quan a la Llotja de Mar de Barcelona es va estrenar l’òpera Il piú bel nome (1708) d’Antonio Caldara (1670-1736). Tradicionalment se l’ha considerada la primera òpera representada a Barcelona i a Catalunya. Va ser per aquest motiu que, ja fa uns quants anys, juntament amb el violinista i director Emilio Moreno, ens vam embarcar en una aventura musical com va ser la de recuperar i enregistrar aquest títol operístic de Caldara. Vaig poder estar al costat de Moreno i al servei de la causa patrimonial musical mentre que, aleshores, un servidor estava al capdavant del Centre Robert Gerhard. Centre per a la Promoció i Difusió de Patrimoni Musical Català. Un centre del que haver-ne de parlar avui fa sentir tant dolor a l’articulista com també provoca un acte de crueltat cap als responsables que hi ha hagut des d’aleshores, perquè la seva tasca ha brillat tant per la seva inactivitat com també per un intent de suplir aquesta inactivitat per un exercici ideològic de naturalesa pseudointel·lectual que, a voltes converteix el nefand Institut de Nova Història en una càtedra de Cambridge.

 

Passats anys d’aquella recuperació d’Il piú bel nome, un ha tingut l’ocasió d’aprofundir una mica més en els diferents títols d’òpera representats a la ciutat de Barcelona durant el període comprès entre els anys 1705 i 1711, que va coincidir amb l’establiment a la ciutat de la Cort Real de l’Arxiduc Carles d’Àustria (1685-1740) en plena Guerra de Successió. És un moment molt especial en la història de la música catalana i ibèrica i que ha despertat un interès especial en la musicologia internacional. Tot i aquest interès, encara són molts els dubtes, els arguments i contraarguments que envolten unes òperes o títols associats al gènere operístic que, indubtablement, hem de comprendre dins d’una tradició musical (la representació d’òperes a la cort) adscrita, a partir de la segona meitat del segle XVII, a la Casa dels Habsburg. Va ser al regnat de Leopold I d’Habsburg (1640-1705), pare del citat Arxiduc, quan va començar a ser habitual la representació de diferents òperes italianes a la Cort de Viena, molt possiblement pel miratge que exercia la Cort de Versalles i les representacions d’aquest gènere. Aquestes eren interpretades per membres de la Hofkapelle (Capella de la Cort).

La majoria dels Kapellmeister de la Capella de la Cort de Viena procedien d’Itàlia. Ens ho demostren noms com els de Giovanni Valentini, Antonio Bertali, Giovanni Felice Sances, Antonio Draghi, Marc Antonio Ziani o Antonio Caldara. Els dos únics Kapellmeister de procedència no italiana van ser els austríacs Johann Heinrich Schmelzer i Johann Joseph Fux. Aquest fet ens condueix a un concepte clau per comprendre la temàtica d’aquest article: com el gran impacte de la representació a Barcelona de títols operístics, vinculats amb l’Arxiduc Carles, va permetre l’entrada a la península Ibèrica de l’anomenat «estil italià», que va acabar afectant bona part de la música del segle XVIII.

 

Aquestes representacions operístiques se solien celebrar a les festivitats especials al llarg de l’any (aniversaris, onomàstiques, festes especials per als reis i/o commemoracions ocasionals). Eren representacions que, majoritàriament, s’allunyaven de la representació de les òperes sèries, com ho demostren els subtítols de gènere que trobem: componimento da camera, componimento per musica, componimento pastorale eroico, componimento drammatico da cantarsi… A l’Österreichische Nationalbibliothek Viena és on es conserven la majoria d’aquestes obres que es van encarregar als compositors i llibretistes (poetes) de la Cort de Viena.

 

Tradicionalment, com hem dit, la historiografia ha assenyalat el componimento da camera per musica Il più bel nome (1708) com la primera òpera representada a Barcelona i al Principat de Catalunya. Segons aquestes fonts musicològiques, aquesta s’havia representat a Barcelona el 2 d’agost de l’any 1708, amb motiu del casori reial de l’arxiduc Carles III amb la princesa Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel.

 

Ara bé, hi ha qui ha insistit que, amb les escasses dades històriques i d’informació que disposem, no podem assegurar, en absolut, que Il più bel nome es representés amb motiu del citat casament, celebrat a la basílica de Santa Maria del Mar de Barcelona. Una primera i important font d’informació la constitueix la portada del manuscrit d’Il più bel nome, on hi podem llegir: «Sua maestà cattólica Elisabetta Cristina, regina delle Spagne». Això ens porta a la constatació d’un fet sobre el qual cap investigació musicològica no ha incidit encara prou i que no ens pot passar per alt: Isabel Cristina de Brunswick- Wolfenbüttel, nascuda el 28 d’agost de l’any 1691 a Brunswick (la Baixa Saxònia), era de confessió protestant i això li va fer rebutjar, en un primer moment, les pretensions de matrimoni de Carles, ja que suposava la seva necessària conversió al catolicisme. Aquesta conversió finalment va tenir lloc l’1 de maig de 1707 a Bamberg (Baviera), i això ens fa pensar que per a la primera celebració catòlica del seu sant, sent ja reina, es decidís a celebrar-ho amb aquest componimento da camera per musica.

 

Tot i això, que Il più bel nome es relaciona amb la seva estada a Barcelona i el seu matrimoni amb el futur emperador Carles VI del Sacre Imperi Romà-germànic ho acrediten els fets següents: primer, la dedicatòria «Su maestà cattólica Elisabetta Cristina, regina delle Spagne» (en una data posterior al seu matrimoni amb Carles III quan ja era, per tant, “reina de les Espanyes”); segon, la presència entre els cinc personatges que apareixen a Il più bel nome d’Ercole, és a dir, d’Hèrcules, que segons la llegenda romana va ser el fundador de Barcelona, ​​i tercer, alguns dels textos dels seus números musicals.

 

Tot i tenir constància d’aquests tres fets, cap ens permet assegurar que Il più bel nome fos el títol que s’interpretés al final del casament. Però sí que sabem que alguna obra operística es va interpretar forçosament. Als dietaris de la Generalitat de l’any 1708 es deixa constància que, després del casament, el dia 2 d’agost de 1708: «acabats el besamans dels Comuns anaren Ses Magestats a veure una òpera italiana que es representaria en la casa de la Llotja del Mar».

 

Rafael Figueró, a la pàgina 28 de la seva  Breve relación, explicita: «Después de estas funciones, pasaron Sus Majestades al anchuroso y dilatado salón de la Casa de la Lonja, donde se les sirvió con la plausible diversión de una gustosa ópera que se había compuesto ingeniosamente en asunto de las reales bodas, en metro italiano, de cuya fiesta también gozaron los excelentísimos señores embajadores del Imperio y Portugal en tribuna, la real familia, las señoras y nobleza, dando a todos un copioso refresco por orden de Su Majestad. Logró singulares aplausos de todo aquel real concurso la feliz ejecución de la obra, en cuyo fin volvieron a palacio Sus Majestades, donde vieron artificiosa máquina de unos fuegos que había prevenido sobre la casa de la Generalidad el excelentísimo y fidelísimo consistorio de la Diputación; con ellos feneció el día y entraron a cenar Sus Majestades al cuarto de la reina nuestra señora».

 

Si ens resulta difícil saber el títol d’aquesta òpera, així com el nom del seu compositor, també ens és complicat saber en quin espai teatral va tenir lloc aquesta representació operística. Agafant el testimoni de Francesc de Castellví, sembla que aquesta obra es va estrenar a la Llotja de Mar, que estava situada davant del Palau Reial. L’enyorat musicòleg Josep Dolcet va apuntar, no obstant, la possibilitat que la interpretació d’aquesta òpera com altres títols se celebressin en altres palaus de la ciutat, i també ha desestimat altres possibles espais com l’anomenada Casa de les Comèdies.

 

Tornant al marcat caràcter mític i al·legòric d’Il più bel nome, així com la reiterada insistència en la «bellesa del nom», creiem, com apunta Andrea Sommer-Mathis, que l’obra es va celebrar amb motiu de l’onomàstica de la reina del 1708. No creiem en la possibilitat donada pel citat Sommer-Mathis que la data fos el 4 de juliol (Santa Isabel, reina de Portugal), ja que encara no s’havien celebrat les noces a Barcelona. Més aviat ens aventurem a pensar que va ser o bé el 5 de novembre (data apuntada per Dolcet) o el 19 de novembre (Santa Isabel d’Hongria).

 

De totes maneres, Il più bel nome queda com a paradigma excels d’una tipologia d’obres que s’havien promogut des de la ciutat de Venècia, on van ser comissionats els millors compositors i llibretistes de teatre d’òpera a la seva època, entre els quals cal esmentar Antonio Caldara, Francesco Gasparini, Apostolo Zeno i Pietro Pariati, que van crear aquests espectacles operístics. I és que de fet, la idea d’interpretar una òpera amb motiu d’un casament ens porta fins als mateixos orígens del gènere operístic.

 

A la Florència de finals del segle XVI, l’aristòcrata Giovanni Bardi va acollir al seu palau la Camerata Fiorentina, un cercle d’intel·lectuals on es conversava sobre diferents temes al voltant de la literatura i la música. Un dels debats que despertava més apassionament era si a les tragèdies de l’antiguitat clàssica cantava només el cor o tots els seus personatges. El 1600, en celebrar-se les noces entre Maria de Médicis i Enric IV de França i Navarra, es va representar l’òpera Euridice, de Jacopo Peri, que havia estat un dels participants més actius, juntament amb Vincenzo Galilei, en la comesa de fer néixer l’òpera i així recrear les pràctiques de l’antiga tragèdia clàssica. Entre els assistents a l’Euridice de Peri hi havia Claudio Monteverdi (1567-1643). Des de llavors, a les primeres òperes solia aparèixer el personatge d’Himeneu, déu mitològic del matrimoni.

 

Considerant l’estreta vinculació del mite d’Himeneu amb el matrimoni, creiem que l’obra que es va interpretar l’agost del 1708 a la Llotja de Mar va ser, en realitat, L’Imeneo del mateix Caldara, una obra de la qual no hem pogut localitzar la seva música. Però sí que coneixem el seu llibret, imprès, on diu: L’Imeneo/ scherzo pastorale/ da recitarsi nelle nozze/della Cattolica Maestà/ di/ Carlo terzo/ monarca delle Spagne, &.c./ con/ la Serenissima/ Elisabetta Cristina/ principessa di Brunswich/ Vuolfenbvuttel. / In Barcellona 1708.

 

 

Al llibret no s’especifica l’autoria de l’obra musical, però no deixa de sorprendre’ns com el mateix Antonio Caldara, el 1727, creés per a la Cort de Viena el seu Dramma per musica L’Imeneo amb llibret d’Apostolo Zeno, amb qui va desenvolupar una àmplia col·laboració artística. Tornant a L’Imeneo de Barcelona, ens ​​és difícil aventurar qui podia haver estat l’autor de la música. Tot i així, coneixem el nom del llibretista, Alfesibeo Sebetio, pseudònim —segons Josep Dolcet— de Giovanni Mario Crescimbeni.

 

L’elecció del tema d’Himeneu, però, resulta d’allò més arquetípica. A banda de la vinculació de la temàtica amb els propis orígens del gènere operístic, cal dir que per al casament del germà de l’Arxiduc Carles, Josep I, amb Wilhelmine Amalia de Brunswick-Lüneburg el 1699 es va interpretar a Viena Imeneo triunfante de Carlo Agostino Badia (1672-1738).

 

En el cas de L’Imeneo de Barcelona ens trobem amb un llibret que presenta cinc personatges: Imeneo disfressat de pastor Filis, Tirsi, Fileno, Favilla i un sàtir. Situada l’acció a la nelle campagne di Barcellona, ​​tenim força arguments per pensar que L’Imeneo pugués ser, en efecte, l’obra que es va interpretar amb motiu del casament de l’arxiduc Carles. I no, com sempre s’ha dit, La principesa filosofa

 

(Continuarà)

 

 

About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

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