La galería Dolors Junyent de Barcelona presenta la muestra: Creacions (creaciones) 1920-2006 que podrá visitarse en su espacio de la calle Aragón, 268 hasta el próximo mes de diciembre.
Una selección muy exigente y detallista especialmente enfocada tanto para el comprador ocasional, como para el estricto coleccionista, donde se dan de la mano el Modernismo, el informalismo, el arte abstracto sin olvidar la figuración y el paisajismo, así como emblemáticas esculturas.
Conviven a la perfección el lirismo mágico de la materia de las esculturas de Apel·les Fenosa, (Les tres gràcies – Bronce – 1959) con la esencia del informalismo de Antoni Tàpies (Grabado y Collage – 1976); el paisajismo retratado con humildad y veracidad de Francesc Gimeno (Bosc de Can Déu- Sabadell – 1920) con el singular “Homenatge a Gaudí de Antoni Clavé, un collage con intervención de la pintura, una exploración del arte a través de los recursos experimentales que ofrece el collage.
El retrato de una dama realizado en óleo sobre madera por parte de Ramon Casas, da paso a los grabados de Joaquín Chancho (2006), siempre a la búsqueda de elementos mínimos como el signo, la línea y el color, construyendo composiciones de trazo controlado, pero huyendo de toda simetría, conviven en equilibrio y armonía con la “Pintura negra” de Modest Cuixart realizada entre 1956-57. Una pieza signico-gestual con cierta reminiscencia del deseo de restablecer un contacto con el mundo de la forma.

El sentido onírico de Manuel Bea en un óleo sobre lienzo realizado en 1991, marcadamente narrativo, nacido de su admiración por Marx Ernst, con alusiones más o menos veladas a la realidad, contrasta con la figura femenina de Ricard Marín, pintor, dibujante y humorista gráfico catalán. Una acuarela y tinta sobre papel en la que una sofisticada dama aparece sentada al lado de una rustica mesa con una botella y un vaso, lo que da a entender que el ambiente es tosco. Trazo vehemente y firme, demuestra esta pieza el dominio del uso de la tinta por parte de Marín.
Casi podría decirse que el artista fetiche de la galería es Josep Guinovart de que se presentan dos grabados donde predominan los colores intensos, materia expresiva y una escritura en libertad, dentro de un arte combativo y festivo al mismo tiempo.
Para finalizar, dos artistas de estilos totalmente contrapuestos, pero que dentro de una colección de arte muestran una radical individualidad. Juntos pero no revueltos: De Joan Ponç se exhibe una tinta sobre papel realizado en 1956, siempre fiel a su inicial irrealismo, con el que penetra profunda y contundentemente en la realidad, dentro de una expresión de gran dominio del dibujo y una alucinante imaginación.

Por parte del escenógrafo barcelonés Ologuer Junyent, dos óleos, uno sobre madera y otro sobre tela, muy académicos, de luminosidad radiante, color vibrante y pincelada pequeña y precisa. A destacar la excelente composición, y el juego de sombras. No podía ser menos del que fue uno de los principales exponentes de la Escuela Catalana de Escenografía Realista.

En conjunto una muestra que bien podría subtitularse como “propuesta para una colección”, ya que las obras exhibidas se emmarcan dentro de un escrupuloso sentido por poseer y disfrutar del arte.
Galeria DOLORS JUNYENT
C/ Aragó, 268
Barcelona
https://dolorsjunyent.com/la-galeria-dolors-junyent.php
Marta Teixidó Clavero
Crítico de Arte
nosolocine